jueves, 1 de octubre de 2015

Tras el pedido del papa Francisco, Oklahoma suspendió la ejecución de un preso condenado a muerte.


La gobernadora Mary Fallin emitió una suspensión de 37 días, porque persisten dudas sobre uno de los productos utilizados en la inyección letal. En el comunicado, argumentó que el estado necesita tiempo para abordar cuestiones sobre el uso de acetato de potasio y garantizar que “se está cumpliendo totalmente con los protocolos aprobados por los tribunales federales”

Aunque la gobernadora dice haberse basado en el método para aplicar la pena capital, hoy se conoció que el papa Francisco envió una carta para pedir, justamente, que se suspenda la ejecución.

Ayer, una solicitud similar del Papa no prosperó. Es que las autoridades de Georgia ejecutaron a Kelly Gissendaner, pese a que Francisco había pedido que le fuera conmutada la pena capital.

Durante su gira por EEUU la pasada semana, Francisco hizo un llamamiento ante el Congreso para poner fin a la pena de muerte.

Glossip fue arrestado en 1997 por su conexión con el asesinato de Barry Van Treese, un hombre que fue golpeado hasta morir en un motel de Oklahoma del que era dueño. Justin Sneed confesó haber asesinado al hombre pero señaló que había actuado bajo órdenes de Glossip, encargado de reparar averías en el hotel. Sneed fue condenado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional y Glossip fue sentenciado a muerte.

Su caso movilizó a la estrella de Hollywood Susan Sarandon, de 68 años, que hizo campaña activa por salvarlo.